La situación del español en Guinea Ecuatorial: Diagnóstico y Tratamiento

Me van a perdonar por titular este artículo con un término que proviene de la medicina y que se asocia con enfermedad. Pero yo lo he empleado en la siguiente acepción: “conclusión o resultado del examen de una cosa”. Es decir, he examinado, he analizado la situación del español en Guinea Ecuatorial y he llegado a algunas conclusiones. Quizás lo de Guinea Ecuatorial es muy pretencioso y me debo circunscribir a la parte continental y más concretamente a la ciudad de Bata. Después trataré de hacer algunas propuestas de mejora.

Cuando me refiero a la situación del español en Guinea Ecuatorial me voy a fijar en dos aspectos: en la presencia del español y en la calidad del español.

En lo que se refiere a la presencia, la implantación del español en el país me parece que está asegurada. No creo que su situación esté amenazada por ninguna otra lengua, ni por el francés, ni por el pichi, ni por el inglés, ni por el portugués.

No comparto el pesimismo de algunos autores como Gloria Nistal Rosique (la que fuera directora del CCEM), Justo Bolekia Boleka (el catedrático de francés de la Universidad de Salamanca y escritor) o incluso Trinidad Morgades Besari (la exvicerrectora de la UNGE y académica correspondiente de la Real Academia Española).

Así pues esta última1 dice en el anuario del Cervantes de 2005:
“La incorporación del francés como lengua obligatoria en la escuela, podría alterar la preponderancia del español”.

Gloria Nista2, en el anuario del Cervantes de 2007 señala, “si no se aplican medidas, el español de Guinea Ecuatorial corre grandes riesgos. Debemos, no obstante, ser conscientes de la amenaza de deterioro o incluso de desaparición del español, por la citada influencia del inglés y también por la pujante influencia del francés”.

Por último Justo Bolekia Boleka3 en una comentada conferencia en el Aula Cervantes de la universidad Cheikh Anta Diop de Dakar en diciembre de 2011 llega a utilizar expresiones como “el español agoniza”, “el español está seriamente amenazado en el único país africano donde es lengua oficial” o incluso “se pierde”. Aunque hay otras conclusiones en su conferencia con las que puedo estar de acuerdo (caso de la identidad o la calidad del español en GE), estas afirmaciones me parecen fuera de la realidad en que vivimos.

En cambio, Agustín Nze Nfumu4, académico correspondiente de la Real Academia de la Lengua Española, declara en una entrevista a la Fundación BBVA en 2009 que el “español es “innegociable”.

Mi diagnóstico un año y unos meses después de la conferencia de Bolekia es que el español está lejos de agonizar y goza de mejor salud que en el pasado reciente y menos reciente. Llevo ya algunos años en el país y no está peor que en el año 2000, cuando llegué por primera vez a Guinea, o que en los años 70.

Teniendo en cuenta algunos trabajos como el del profesor Quilis y algunas modestas encuestas sociolingüísticas que he realizado y mi propia percepción tengo la impresión de que al guineano le gusta “castizar” en español y quiere seguir conservando al español como su primera lengua vehicular. Algunos escritores guineanos hablan con orgullo de identidad hispano-bantú (preciosa acuñación terminológica) y es el español el que singulariza a Guinea Ecuatorial en relación con los países del entorno.

Cada lengua tiene su espacio y creo que hay una convivencia armoniosa, o cuando menos pacífica. Nadie tiene que dejar su lengua vernácula. Las lenguas son tesoros que debemos cuidar y cultivar.Cuantas más lenguas sepamos y hablemos, mejor.Está demostrado que los niños bilingües y trilingües tienen más capacidades y habilidades que los monolingües. Esta cuestión tiene que ver con otra más profunda, la de la identidad. Como sostuve5 en la inauguración del Centro Cultural Español de Bata en 2001, “el español en Guinea será lo que los guineanos quieran”. No se trata de que los españolas defiendan “a capa y espada”, valga la expresión, y aseguren la presencia del español en Guinea. Se trata de que los guineanos, si sienten al español como suyo, como parte integrante de su idiosincrasia, lo defiendan y promuevan su conocimiento, su uso y le den la importancia que se merece. Y en este punto, cuando hablo de que lo sientan como suyo, me gustaría tocar el tema de si tenemos ya un español guineano.

Aquí tenemos diferentes opiniones.
Granados6 dice en 1986 “en Guinea ecuatorial nunca ha existido un dialecto acriollado, porque los nativos jamás han empleado el español como lengua nativa” (ahora, ¿hay guineanos que hablan el español como lengua nativa?). En cuanto a las características del español guineano el autor dice que “el español ecuatoguineano es un dialecto muy influenciado por el castellano, considerado éste como dialecto central del español. Y el mismo autor termina diciendo “al ser una lengua artificial…el español guineano está ligeramente fosilizado, los errores se encuentran muy dispersos y las variantes fonéticas, léxicas y gramaticales son muy amplias…en pocas palabras, el español guineano corre peligro de ver reducida su área a Malabo y Bata”.

Dice Antonio Quilis7 el lingüista que mejor ha descrito hasta la fecha el español de Guinea Ecuatorial, fonetista y dialectólogo, “por otra parte, la escasa y transitoria población española en Guinea Ecuatorial, y su aún no muy largo tiempo de permanencia, no ha hecho posible la formación de un dialecto propio de la región, similar a los de América. Pese a todo se han consolidado una serie de rasgos -fónicos, sintácticos y léxicos- que han pasado a formar parte de la estructura del español de Guinea Ecuatorial. El español es lengua de superestrato reciente: no ha habido tiempo, por lo tanto, para que se formen por los motivos que todos conocemos, variedades lingüísticas diferentes en distintos puntos del país”.

Bibang Oyee8, lingüista, especialista en fang y académico también correspondiente de la Española, opina que “en nuestro país no existe aún un dialecto acriollado como tal, sino una serie de rasgos característicos que varían según el idioma nativo del hablante, su nivel de escolaridad y el empleo cotidiano de la lengua española”.

El lingüista norteamericano Lipsky9, dialectólogo y profesor de la universidad de Pennsylvania, dice sobre esta cuestión “nos permitimos afirmar que existe una serie de rasgos lingüísticos que sólo se dan en su conjunto en el español de Guinea Ecuatorial y se producen entre la mayoría de los guineanos. Por lo tanto postulamos que sí existe una variedad guineana del español, con sus respectivos parámetros de variación, que merece ser incluida como tal en los tratados de dialectología hispánica y más adelante en la conclusión señala “el español de Guinea Ecuatorial como dialecto emergente. En esta exposición hemos enfocado los rasgos lingüísticos del español de Guinea Ecuatorial como indicaciones de la formación de un nuevo dialecto. ¿Ya está formado este dialecto? A estas alturas (él lo dice en el II Congreso Internacional de Hispanistas en África en 2006) la respuesta tiene que ser doble. Sí y todavía no. La respuesta afirmativa refleja la realidad de los oídos: con los ojos cerrados cualquier hispanoparlante que conozca las variedades del español mundial puede identificar inmediatamente al nativo de Guinea Ecuatorial. Debido a la amplia gama de niveles de bilingüismo así como el mosaico de lenguas autóctonas que matizan el español de Guinea Ecuatorial todavía hay más fluctuación lingüística en el español de Guinea Ecuatorial que la que tipifica las zonas hispanoparlantes monolingües”.

De todo esto se deduce que hay una serie de rasgos propios del español de Guinea Ecuatorial pero que todavía no ha cristalizado un dialecto propiamente dicho pero en la medida en que el español llegue a consolidarse como uso de lengua corriente se podrá hablar de una variedad ecuatoguineana comparable a las de otras zonas dialectales del español.

Se nos plantea aquí la cuestión de dilucidar, de determinar cuáles son ese conjunto de rasgos compartidos por los guineanos, de esos guineanismos (que se apartan o no de la norma, o que comparte con otras áreas del español) y qué es una incorrección. En esta tarea de normativización y normalización del español en Guinea Ecuatorial nos podría ayudar la futura Academia Guineana de la Lengua Española.

“Voy en Bata”, ¿es un guineanismo o es una incorrección?, la neutralización de la r/rr en la escritura ¿es un guineanismo o no?, ¿Camerun en lugar de Camerún?, ¿dónde está el límite?

En su artículo Lipsky9 menciona algunos rasgos que él juzga compartidos por los guineanos. Voy a señalar algunos:

  • Dentro de los rasgos morfosintácticos Lipski señala las combinaciones híbridas usted+forma verbal tú, del tipo “usted tienes”.
  • La distinción inconsistente ustedes-vosotros, del tipo “ustedes tenéis”.
  • Uso de la preposición “en” con verbos de movimiento, del tipo “Voy en Bata”.
  • Concordancia variable Sujeto/verbo, ejemplo que él aduce “Yo soy de Bata y vive ahí”.
  • Concordancia variable sustantivo-adjetivo “mucho bebida”.

¿Es aceptable?, ¿es normativo?, ¿forma parte del español de Guinea Ecuatorial o depende de cada hablante?

Yo creo que para hablantes guineanos de gran competencia lingüística serían errores.

Es verdad que muchos usos normativos y correctos antes eran incorrecciones. Un uso inicialmente incorrecto se puede convertir en norma. Antes “adecúo”, “evacúo” eran formas incorrectas. Ahora son aceptadas. Pero ¿debemos aceptar esos usos o debemos corregirlos?, ¿cuál es la norma en Guinea Ecuatorial?, ¿cuál es el modelo lingüístico del guineano?

El modelo lingüístico del español de Guinea Ecuatorial es la variedad septentrional y central del español peninsular.

Antes se decía que el mejor español era el de Castilla La vieja (Valladolid, Burgos). Algo discutible pues si bien en estas ciudades se hablaba un español de calidad, conocidos son sus errores en la utilización de los pronombres átonos. Son laístas.

Pero actualmente se considera que no solamente la variante del español de España tiene la potestad de decidir lo que es normativo o no, de lo que es correcto o no. España no impone ya la norma. La norma es policéntrica. La norma ya no sólo es la de Madrid o Sevilla sino también la de México DF, Bogotá, Caracas, Buenos Aires, Santiago de Chile. La norma es panhispánica, de acuerdo con todos los países que hablan español. Por eso la Real Academia de acuerdo con las demás academias están llevando a cabo obras conjuntas. Han publicado ya un diccionario panhispánico de dudas, la ortografía, la gramática, todas ellas obras panhispánicas.

Por consiguiente, la cuestión no es el lugar donde se habla sino que el mejor español es el hablado por cualquier persona culta y competente, independientemente del lugar donde se encuentre. En Guinea la competencia varía enormemente. Aquí nos encontramos con hablantes con una competencia de nativo o cuasi nativo hasta personas que lo desconocen.

En el artículo de Trinidad Morgades que he mencionado antes, ella indica1 que hay tres clases de español en el país. Los que lo hablan y lo escriben adecuadamente, los que lo han aprendido como segunda lengua y los que necesitan programas de alfabetización. Gloria Nistal, aceptando este análisis, añade y aporta cifras. Sostiene2 que en el primer grupo se incluirían fundamentalmente los mayores de cuarenta años, (lo dice en 2007), que porcentualmente supondrían entre un 10% y un 15% de la población, mientras que en el segundo grupo estarían la gran mayoría de los hablantes guineoecuatorianos, con un porcentaje que rondaría el 74%, dejando para el último grupo, el de los hablantes que necesitan programas de alfabetización, entre un 12% y un 13% de la población. Finalmente, Agustín Nze Nfumu4 afirma que “el 90% de la población habla español. Tendríamos que excluir a las personas que ya tienen una cierta edad y que en su momento no aprendieron el idioma, pero prácticamente todo el mundo lo conoce y lo emplea. Gracias a la alfabetización, el español es de lejos, la lengua mayoritaria de Guinea Ecuatorial”.

Yo haría algunas precisiones:

  • Para casi todos los guineanos el español es una segunda lengua, incluso para los que lo hablan y escriben adecuadamente (para mí son más del 74% de la población y yo incluiría a menores de cuarenta años).
  • Hay que distinguir entre analfabetismo y desconocimiento del español. Muchos analfabetos hablan español, aunque sean ágrafos (no sepan escribir) ni en español ni en ninguna otra lengua.
  • Los niveles son diferentes según destrezas. Aquí hay muy poco trabajo empírico.


En la destreza de la comprensión lectora, yo mismo realicé pruebas para determinar la comprensión lectora de los estudiantes del último curso de bachillerato en diversos colegios de Bata y la mayoría de los estudiantes superaron las pruebas que realiza el Instituto Cervantes en su nivel B2, que correspondería al nivel avanzado.

En la destreza de la comprensión auditiva, el guineano comprende bien un español general, sencillo o culto, hablado a una velocidad normal pero encuentra más problemas para comprender un español argótico, coloquial o dialectal. Además tiene dificultades para distinguir acentos (distingue quizás un acento cubano pero no un argentino o catalán). Se capta mal la ironía y el doble sentido.

En la expresión oral el guineano, en mi opinión, tiene una gran capacidad de comunicación. Se detectan errores, como se ha dicho aquí,según el nivel de cada uno, pero suele comunicar con más o menos eficacia lo que se propone. Si acaso se echan de menos expresiones más coloquiales, respetar más las normas de cortesía y no mezclar registros distintos.

En los medios de comunicación se detectan errores de pronunciación (por ejemplo, la pronunciación de “v” como labiodental en lugar de bilabial), entonación y son numerosos los ejemplos de concordancia errónea de todo tipo.

En cuanto a la expresión escrita creo que es la destreza que peor se practica. Entre los estudiantes son numerosas las faltas de ortografía, así como la pobreza léxica y sintáctica de los textos que producen.Son frecuentes la mezcla de registros en un mismo escrito, la ausencia de conectores, la hinchazón expresiva, los anacolutos, los errores en los tiempos verbales y en el manejo del subjuntivo. Detecto asimismo numerosos errores en los medios de comunicación escritos y en documentos administrativos (circulares, programas educativos, documentos de compraventa, certificados, homilías , etc.).

Para corregir esta situación destacaré algunas medidas que me parecen muy positivas:

  • La implementación del nivel preescolar ha contribuido a mejorar la competencia y calidad del español en niños muy pequeños.
  • Cursos de español en facultades universitarias como esta. Ahora hay muchos cursos de español en muchas facultades aunque serían deseables programaciones más prácticas.
  • El mayor acceso a medios de comunicación audiovisual en castellano (aunque sea para ver telenovelas) ya que se escuchan otros acentos y se aprenden otras variedades del español.
  • Los intercambios, las becas, las estancias en países hispanohablantes, el surgimiento de jóvenes y buenos escritores que tienen mucho gancho (Ávila Laurel, César Mba , etc.).

En este sentido quiero destacar la labor de los Centros culturales de Malabo y Bata con sus cursos tanto para extranjeros como para guineanos.

  • A estas medidas se pueden sumas estas otras:
  • Más y mejores cursos de español.
  • Más lectura y escritura (quiero destacar aquí la librería del Centro Cultural de España en Bata como elemento de difusión de la lectura).
  • Más cursos de formación para aquellos profesionales que están en contacto con la lengua (periodistas, profesores, etc.).
  • Más enseñanza práctica de la lengua. Más ejercicios prácticos. No sólo análisis de oraciones. La sintaxis se puede trabajar de forma consciente, hay que reflexionar y no memorizar tanto.
  • Que la Academia de la Lengua Guineana sea una realidad.
  • Ayuda del Instituto Cervantes.
  • Apoyo de las instituciones guineanas.

El español es una lengua importante que nos puede abrir muchas puertas. Guinea podría atraer a más estudiantes de la subregión. Podría ser un foco del español en África y las industrias culturales generan dinero.

Esperemos, deseemos y confiemos que no sólo la presencia sino también la calidad del español que se habla en Guinea Ecuatorial mejore y que con el uso continuado del idioma se forme un dialecto guineano como el de otras partes de la hispanidad.

Bibliografía


  1. Morgades Besari, Trinidad (2005): “Breve apunte sobre el español en Guinea Ecuatorial”. En El español en el mundo. Anuario del Instituto Cervantes 2005. Madrid: Instituto Cervantes.
  2. Nistal Rosique, Gloria (2007): “El caso del español en Guinea Ecuatorial”. En El español en el mundo. Anuario del Instituto Cervantes 2007. Madrid: Instituto Cervantes.
  3. Naranjo, José (2011) “El español agoniza en Guinea Ecuatorial”. Artículo sobre la conferencia de Justo Bolekia Boleka en la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar, en el Blog de español Guin Guin Bali.
  4. Piedrafita, Belén (2009). “En Guinea Ecuatorial el español es innegociable”. Entrevista a Agustín Nze en FUNDEU BBVA.
  5. Larre, Mikel (2001): Participación en una Mesa Redonda con motivo de la inauguración del Centro Cultural Español de Bata. Bata: n. p.
  6. Granados, Vicente (1986): “Guinea: del “falar guineu” al español ecuatoguineano.”Epos 2 125-137.
  7. Quilis, Antonio y Celia Casado-Fresnillo (1995):La lengua española en Guinea Ecuatorial. Madrid: Universidad Nacional de Educación a Distancia.
  8. Bibang Oyee, Julián (2003): El español guineano. Interferencias, guineanismo. Malabo: n.p.
  9. Lipsky, John M.(2007): “El español de Guinea ecuatorial en el contexto del español mundial”. En La situación actual del español en África. Actas del II Congreso Internacional de Hispanistas en África: Sial/Casa de África,74-117.




- Mikel Larre Muñoz, Lic. En Filología Clásica e Hispánica y Prof. de la Facultad de Humanidades